Por Magno Fernandes dos Reis
Para el periodista Hernán Gómez Bruera
El periodismo es un noble oficio cuando la mano de quien lo ejerce es limpia y el corazón valiente. José Alvarado
En la jerga periodística mexicana, el dinero, regalo o favor que un funcionario público o privado brinda a un reportero, comunicador o medio de comunicación –dueños de estas empresas– para destacar, censurar o manipular una nota se conoce como “chayote”. Pese a que existen referencias de las alianzas que las autoridades implantaban con los informadores desde la época de La Reforma y, más aún, en el Porfirismo, Julio Scherer asegura que el término “chayote” se acuña como tal durante una de las giras del presidente Gustavo Díaz Ordaz en 1966:
“– ¿Ves aquel chayote? decía un periodista a otro y seguía corriendo la voz.
–Ve allá.
“Fuera de Brasil se ha instalado una visión que dibuja un país ubicado en las puertas del Primer Mundo… En las zonas rurales del nordeste, por ejemplo, si bien la pobreza alimentaria ha disminuido considerablemente, esta lejos de respirarse esa idea de progreso que el país proyecta hacia afuera”. Este fragmento denominado Dilma y las manos de Danielson, del periodista Herman Gómez Bruera (La jornada Semanal, de 14 de noviembre de 2010) nos hace pensar como el periodismo y los medios de comunicación ocultan la verdadera situación del mundo. El texto que describe a un niño amarrado a un árbol contemplando a los zopilotes para tranquilizarse condensa la impotencia y la desgracia que hemos permitido pues como éste muchos niños sufren alrededor del mundo.
En los países periféricos los medios de comunicación difunden una realidad fragmentada como verdad única que destruye los espacios de interacción social (cafeterías, galerías de arte y sitios de reunión), de forma que el hombre se encuentra solo ante la televisión, la radio y el periódico. En las muestras de arte (bienales o ferias de arte) se da más importancia a los problemas técnicos, al mercado y a la audiencia más que al contenido de la información. La sección internacional de los periódicos da una atención insuficiente al aspecto humano. No soy un teórico sino un simple periodista que se dedica a leer revistas e intentar interpretar la información. Mi primera apreciación en torno al periodismo internacional es que éste manipula o maquilla la información con la finalidad de dar una imagen más positiva del neoliberalismo. Afirmar, como se hace a menudo, que Brasil es hoy un país sin problemas sociales ni económicos es una exageración.
Niña Muerta de Portinari. Favela de Belo Horizonte – y, la emisora de Radio Pirata.
¿En qué medida la sección internacional de los periódicos nos da un retrato fiel de Brasil? La sección internacional de los periódicos refleja a Brasil de una manera superficial y fragmentaria. La trágica imagen presentada por Hernán Gómez Bruera nos demuestra una humanidad quebrantada por el dolor. Al depararme frente a la pintura “Niña Muerta” del pintor Cándido Portinari en Museo de Arte Contemporáneo de Sao Paulo, descubrí que la representación visual es más eficaz para hacer despertar la conciencia del espectador que los hechos interpretados por los periodistas. El periodista describe los hechos pero la pintura incluye lo que podría haber ocurrido. La niña extiende el brazo para exhibir a la muerte y a la miseria; la mujer (la madre) abraza el pequeño cadáver desnudo, esquelético y pálido, mientras que los personajes lloran lágrimas de piedra alrededor de la niña como si fuera una última cena del dolor. ¿Qué significan estas lágrimas de piedra para el espectador?
En Brasil la pintura y el cine interpretan los problemas sociales, culturales y económicos mejor que los periodistas porque no tienen compromiso con la verdad. En la película “Radio Favela–Una Onda en el aire” el cineasta Helvecio Ratton cuenta la historia de cuatro jóvenes de una favela que sueñan con instalar una radio para gritar al mundo la voz de los sin voz, de todos aquellos desfavorecidos u olvidados de la sociedad y dar a conocer su historia y su cultura.
Misael Avelino dos Santos, fundador de Radio Favela quien sufrió persecuciones en la década de 1980 dijo – “la película Ciudad de Dios es un veneno y Una Onda en el aire, es el suero. La película Ciudad de Dios termina al sonido de balazos mientras que Una Onda en el Aire termina con la victoria. Fernando Meirelles muestra al trafico de drogas eliminando a los personajes uno a uno, Helvecio Ratton transmite un mensaje positivo sobre las iniciativas creadas en las comunidades pobres.
¿Qué diferencia existe entre el lenguaje de un periodista pirata y el de un periodista chayotero? El periodista Ryszard Kapuscinski nos explica:
“La búsqueda y la difusión de información se han convertido en una ocupación practicada en cada país por miles de personas. Las escuelas de periodismo se han multiplicado formando, año tras año, a noveles que llegan a la profesión. Esto no tiene ya nada que ver. En otros tiempos, el periodismo era una misión, no una carrera. Hoy, no se cuentan los individuos que practican el periodismo sin identificarse con esta profesión, o sin haber decidido dedicarle plenamente su vida y lo mejor de ellos mismos. Es, para algunos, una especie de hobby, que pueden abandonar en cualquier momento para hacer otra cosa. Numerosos periodistas actuales podrían trabajar mañana en una agencia de publicidad y convertirse, pasado mañana, en agentes de cambio. La tecnología de punta ha provocado una multiplicación de los media. ¿Cuáles son las consecuencias? La principal es el descubrimiento de que la información es una mercancía cuya venta y difusión puede proporcionar importantes beneficios. Antaño, el valor de la información iba asociado a diversos parámetros, en particular al de la verdad. También se concebía como un arma que favorecía la lucha política. Todavía está fresco el recuerdo de los estudiantes que, en la época del comunismo, quemaban en la calle ejemplares de los periódicos del partido al grito de "la prensa miente". Hoy todo ha cambiado. El precio de la información depende de la demanda, del interés que suscita. Lo que prima es la venta. Una información será juzgada sin valor si no consigue interesar a un público amplio”.
¿Por que las autoridades no retiran productos informativos del mercado debido a su mala calidad? La mayor parte de la noticias que nos llegan a través de las secciones internacionales se elaboran resumiendo acríticamente algo que una fuente interesada de Relaciones Exteriores ha contado a los periodistas. Es decir, el periodista -mal pagado, no especializado, presionado y temeroso de no encontrar trabajo en los periódicos- viaja a Brasil país interesado en difundir algo, toma nota de lo que le cuentan los funcionarios del gobierno, con frecuencia no puede preguntar, resume lo más llamativo y fácil de entender y con eso elabora la noticia. Si es mentira, no lo sabrá ni tendrá tiempo de comprobarlo antes de regresar a su país, pues el sueño de un periodista de comunicación social será convertirse en un gran chayote para así defender los intereses del sistema.
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